Comisiones Obreras de La Rioja

lunes 5 de febrero de 2018

FHC vuelve a hacer mamografías decentes gracias a unequipo de segunda mano conseguido de rebote

La carencias de FHC son consecuencia de la insuficiencia presupuestaria crónica (-17% en el período 2012-2016) a que viene siendo sometido el hospital calagurritano desde 2012

FHC

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Hoy, el Presidente del gobierno regional, Sr. Ceniceros, acompañado por la Consejera de Salud, Sra.
Martín, han presentado un mamógrafo muy recientemente instalado en la FHC.
No diremos que lo han “inaugurado” porque dicho equipo es de segunda mano y procede del Hospital
San Pedro donde ha prestado servicios durante los últimos años habiendo sido allí sustituido, a su vez,
por el mamógrafo digital -este sí nuevo- adquirido con cargo a la donación efectuada por la Fundación
Amancio Ortega, conocido propietario de la firma multinacional Grupo Inditex. Como es sabido, dicha
Fundación anunció el año pasado una millonaria donación (320 mill. €) a las administraciones públicas
españolas para la adquisición de equipamiento sanitario destinado al diagnóstico y tratamiento del
cáncer.
A nuestro gobierno regional le faltó tiempo para hacer público el destino de los equipos que serían
adquiridos con tal inyección monetaria, dos aceleradores lineales para el complejo hospitalario logroñés
y un mamógrafo digital que -entonces anunciaron- sería instalado en el hospital calagurritano.
Lo que los ciudadanos no saben es que ya entonces, en la primavera de 2017, este humilde
Comité de Empresa le hizo ver a la Dirección Médica del centro (cesada por el actual Gerente) y
ésta, a su vez, a la Consejería de Salud, que ese equipo no era el más idóneo para la FHC. No por
ser escasas sus prestaciones sino por lo contrario. Efectivamente el nuevo mamógrafo digital es “lo más
de lo más”, “viene con todo”, es apto para el afronte de cirugías invasivas, etc. Un auténtico “pura
sangre”, en palabras de las profesionales de RX de la propia FHC. El problema es que en FHC no se
hacen esas intervenciones, ni se podía, pues, aprovechar el potencial de ese equipo… nuestras
necesidades eran (y son) urgentes pero otras, y nuestros gestores en la inopia. Lo que anunciaron a
bombo y platillo el año pasado es algo así como entregarle un Fórmula 1 a un team al que no se le
financia ni el combustible, ni neumáticos de recambio… ni tiene piloto que lo conduzca. Sin duda su
precipitado anuncio quedaba bonito… la realidad verdadera es que nuestros gestores ni sabían lo que
teníamos en FHC ni lo que necesitábamos, lo cual no deja de ser escalofriante habida cuenta de que
cobran -y muy bien- como si supieran.
El mamógrafo que hemos tenido hasta ahora en FHC era una PORQUERÍA. Lo lamentamos, pero
es el epíteto más ajustado, si no tecnológicamente al menos sí semánticamente, para describirlo.
Y debe ser así, en mayúsculas.
Quizás recuerden uds. que en febrero de 2015 este Comité de Empresa hizo pública una denuncia
documentada sobre el mal estado de nuestros dos equipos de radiología convencional (columna y
suspendido), que habían sido declarados “no aptos” meses antes en controles oficiales de calidad. Se
organizó un lío notable, cursando desde la Consejería-Gerencia las amenazas que solían, aderezadas
con desmentidos públicos falaces, etc. Lo de siempre. Pero así era. Nuestros equipos de RX
convencional eran viejos ya entonces, en 2015, con problemas constantes, aunque es esa
radiología convencional la radiología básica en un hospital comarcal como el nuestro. Hoy esos
mismos equipos siguen con las mismas complicaciones y son, claro, tres años más viejos. 
Lo que entonces, a principios de 2015, no trascendió públicamente (nos gusta creer que por
responsabilidad) fue nuestra denuncia de la desastrosa situación de la mamografía en FHC: el
equipo que teníamos entonces (el que hemos seguido padeciendo hasta ahora) no servía hace
tres años: la imagen era de pésima calidad, “daba manchas” y era imposible obtener imágenes
decentes… Tal cual, así lo transmitieron los profesionales del centro. No en vano las
mamografías se redujeron notablemente y los análisis de las masas en mama se centralizaron en
Logroño. Así estábamos hace tres años, en una situación que se venía arrastrando del pasado, y
así hemos seguido durante los tres años siguientes. Nuestros gobernantes y gestores (con
honrosas excepciones) no hicieron nada.
Finalmente, avisados de la realidad (que desconocían absolutamente) por estos denostados rebeldes
riojabajeños, nuestra Consejería de Salud ha decidido instalar el flamante mamógrafo en Logroño y traer
a FHC el retirado de allí. Saben uds. que huimos de la demagogia (tampoco nos sale, la verdad), que
nuestra “guerra” es la construcción y mantenimiento de un hospital digno y de calidad y eso está reñido
con el ventajismo oportunista y cortoplacista. Que sea un equipo de segunda mano no es malo. Al
contrario, es un muy buen equipo. Y estamos contentos. Nos cuentan los profesionales de RX de la
FHC que “está muy bien” y reúne las especificaciones técnicas requeridas sobradamente. Más aún, la
plantilla de la FHC ya ha recibido formación para su manejo, la semana pasada, y se muestran contentos
con la calidad de la imagen ahora: “ahora se ve”. Espeluznante, ¿verdad?.
Y esto es lo que hay: hemos soportado los últimos tres años largos con un equipo infame de cuyas
carencias hemos reportado reiterada e inútilmente. Ya es triste que haya tenido que ser la donación
privada de un señor particular la que ha permitido que, de rebote, FHC puede tener un mamógrafo
digno, aunque sea de segunda mano. Esto es lo bochornoso. Ahora a esto le llaman “reordenación
de recursos”, pero hubo que decírselo porque, ignorantes de la realidad que deben gestionar, anunciaron
a bombo y platillo lo primero que se les ocurrió guiadas por un único afán, el propagandístico.
Ya se pueden volver a hacer buenas mamografías en FHC. Eso sí, la inversión real es un cero patatero:
la radiología convencional sigue horriblemente mal y eso no parece importarles lo más mínimo, eso no
parece darles espacio en los medios ni una fotografía fácil. Y si los equipos de RX convencional siguen
pidiendo una renovación y si el mamógrafo padecido durante estos años no valía para nada, la situación
del capital humano va por la misma línea (por muy digital que sea el equipo, siguen siendo necesarios
seres humanos para su manejo y, siempre, para el diagnóstico): sólo queda un especialista en
Radiología en la FHC, el resto se han ido. La profesional que queda hoy mismo le relataba al Sr.
Ceniceros las carencias de su Servicio, y no lo decía por ella, ni por el resto del equipo de RX, sino por
nuestros pacientes. El actual Gerente, Sr. Pacheco, ha terciado, raudo, al quite pelotillero, intentando
tapar la realidad alegando que ello ya está previsto en el “Plan de inversiones” de FHC. Puro humo:
“Plan de inversiones” ha habido siempre en FHC, lo que hay es financiación para realizarlas. Y sigue sin
haberla.
El hospital sigue abandonado. Ecógrafos han puesto en todos lados, eso sí, como champiñones… claro
que lo que no hay son “ecografistas” (más que la subcontrata de tardes). Han comprado camas porque
ha coincidido la renovación del parque de camas del SERIS (afortunadamente no se ha podido “trocear”
esa compra de camas haciéndola desde FHC) y aparecen de vez en cuando sillas nuevas. Salvo eso,
que es el chocolate del loro, nada de nada.
FHC sigue estando presupuestariamente infradotada (ver NOTA FINAL), el recorte de seis
millones de euros en el presupuesto del hospital (2012-2016) es la prueba del algodón: desde
34.626.000 euros en 2012 (Cód. 44144, excluidas transferencias) hasta los 28.626.000 de euros
para 2016 (-17,3%). 
La situación tornó tan insostenible que, vencido 2016, con las facturas impagadas llenando
armarios, el hospital recibió, una transferencia directa urgente de tres (3) millones de euros en
enero de 2017.
Esos mismos parámetros (31.800.000 euros) se repiten para 2018, pese a que el Gobierno es
consciente de que son insuficientes para sostener sin endeudamiento el gasto corriente del
hospital, menos aún para afrontar las renovaciones e inversiones tantos años demoradas.
Lo cierto es que el hospital requiere en torno a los 35 millones de euros anuales para mantener su
cartera de servicios y no puede sobrevivir con menos de 32 millones euros (aún así acumulando
pérdidas).
FHC tiene, pues, un nuevo mamógrafo de segunda mano procedente de Hospital San Pedro. Nosotros
estamos muy contentos porque, aunque no sea el último grito de la colección de temporada de Zara,
sirve como fondo de armario, línea Zara Basic, que también quita el frío.
Eso sí, nuestro gobierno ha iniciado ya, a lo que parece, una larguísima ruta preelectoral de año y pico y
visitan, impúdicos, en tropel, la FHC, todos ellos tan digitales por nombramiento directo presidencial
como lo es nuestro “nuevo” mamógrafo.
El cuento sigue, el emperador desfila desnudo.
NOTA FINAL.- Evolución Presupuestaria FHC 2012-2018 (Partida 401444), datos oficiales:
EJERCICIO

20 12
34.626.000 €
2013
30.626.000 €
2014
29.626.000 €
2015
28.626.000 €
2016
28.626.000 €
2017
28.826.000 €
2018
31.800.000 €

FHC vuelve a hacer mamografías decentes gracias a unequipo de segunda mano conseguido de rebote

lunes 5 de febrero de 2018